A menudo hablamos de la profundidad de color de un formato de archivo, para indicar su calidad, la información que este contiene o la capacidad que un tipo de fichero tiene para su posterior edición. En ese momento se empieza a hablar sobre los bits por canal que tiene el formato determinado (8, 16 o 32 bits).
En estos momentos gran parte de las personas que leen o escuchan un comentario de este tipo, empiezan a mirar con cara “incómoda”. Y es muy lógico ya que es difícil de explicar sin entrar en tecnicismos.
Básicamente podemos definir la profundidad de color de una imagen haciendo una analogía con la pintura. Es el equivalente a la paleta de colores de la que dispone un pintor. Cuantos más colores y tonos de color disponemos más suave serán las transiciones de color o degradados. Con lo que tendremos más precisión para definir un color, tendremos más gama de valores de luminosidad y evidentemente tendremos más margen de ajuste para editar o ajustar una imagen, si es necesario. Continue reading ‘FT069 – Profundidad de color.’
A menudo infravaloramos los medios y dispositivos que tenemos a nuestro alcance, así como su potencial y posibilidades.Habitualmente compramos productos que deben satisfacer una necesidad, sin tener en cuenta su potencial real. Es así como tenemos una gran cantidad de aparatos acumulando polvo y sin sacarles el provecho que merecen. En algunos casos no exprimimos ni el 50% de las posibilidades que nos ofrecen los dispositivos o los programas que adquirimos. Y en muchos casos pagamos servicios externos para obtener un servicio del cual ya disponemos y hemos pagado.
Respecto a la impresión nos encontramos un tema especialmente grave, ya que todos disponemos de una impresora o más. Con las impresoras nos quedamos con la idea de que tenemos una máquina de imprimir facturas o fotos en papel brillante, mate o perlado. Las impresoras actuales permiten realizar unos trabajos con una calidad plenamente profesional.
El secreto es tan simple como saber escoger el papel adecuado, tener su perfil de color y realizar los ajustes correspondientes en el software de impresión (tanto en el programa que efectúa la gestión de color, como en el driver de la impresora).
El perfil de color es tan importante como las características de la impresora y el tipo de papel, ya que define la gama de colores que puede representar la tinta de nuestra impresora con dicho papel. Permitiendo a nuestro programa de gestión de color (Driver de la impresora, Photoshop o Rip) interpretar los valores numéricos de los colores del origen (La foto) y adaptarlos a los colores que puede reproducir el destino (La imagen impresa), ya que el perfil proporciona unas coordenadas de “situación” para poder “traspasar” los valores de los colores de la imagen a los colores reproducibles.
En este podcast os proponemos la creación de un pequeño fotolibro, desde su maquetación hasta su encuadernación, todo de forma completamente artesanal.
Los pasos que seguiremos serán:
maquetación con InDesign
creación de las planchas de impresión con InDesign
impresión aprovechando al máximo el papel
montaje de los pliegos obtenidos
creación de las guardas y tapas
y montaje final.
Este tipo de pseudomanualidades las podréis aprovechar un montón en navidad.
El juego de las asignaciones
Este mes os proponemos el comienzo de una actividad formativa: las asignaciones. Se trata de que nosotros os proponemos un tema y los que queráis hacéis las fotos sobre este tema y las compartimos en un grupo de flickr. A fin de mes, las recogeré y aparecerán en el siguiente podcast.
En el episodio de esta semana vamos a crear un book con nuestras fotos. Para ello emplearemos Ligthroom 2.0 para efectuar el retoque de las imágenes asignándoles el look que deseemos, las exportaremos, y con Adobe InDesign CS3 crearemos un pequeño libro que será nuestro book. Cuando lo tengamos creado, lo exportaremos a pdf y lo colgaremos en la red, para que esté bien visible y con una bonita presentación.
Lo importante del podcast es ver como podemos tratar muchas fotos de golpe, definiendo presets en LR y generar un documento que podríamos mandar a una imprenta sólo con generar un pdf de alta calidad.
Espero que os sea útil. Al final de la entrada encontrareis unos cuantos enlaces de interés.
La web donde he publicado el pdf es www.issuu.com y su manejo es sencillo. Podéis ver el pdf en la haciendo click aquí o bien insertando el código en vuestra página. Si optáis por esto último podreis poner en vuestra web algo así:
Hoy vamos a hablar del enfoque de las imágenes a la hora de imprimir.
Cuando hacemos una foto, el flujo de trabajo típico es:
- tomar la foto
- importarla al ordenador
- transformarla en dng
- editar una copia de la imagen hasta llegar al punto en el que estamos satisfechos
A partir de este punto los siguientes pasos dependen del uso que le queramos dar a la imagen.
Si la vamos a usar en la web, por ejemplo, reduciremos su tamaño, transformaremos el perfil de color y puede que queramos aplicar un leve enfoque. En cambio, si el objetivo es la impresora, las tareas a efectuar son otras. Dejemos a un lado la gestión de perfiles de color, ya que es un tema que trataremos en otro podcast, y centrémonos en el enfoque de la imagen.
Se entiende por enfocar una imagen, el proceso de resaltado de contornos de la imagen. Este resaltado de contornos variará en función del tamaño al que se desea imprimir la imagen, pues pensad que a tamaños de impresión mayores, los contornos son “más gordos” y por tanto se deben resaltar más.
Por este mismo motivo, el enfoque de las imágenes es un proceso que no se suele guardar ni incluir dentro del workflow – o flujo de trabajo habitual -. Existen diferentes técnicas de enfoque, cada uno debe escoger aquella con la que se sienta más cómodo, pero yo os recomiendo una técnica que no degrada la imagen, sino que se basa en el uso de capas. Se trata del uso de filtros pasaaltos.
Una vez tenemos procesada la imagen que deseamos imprimir, con todas sus capas de ajuste y sus máscaras, seleccionamos toda la imagen con Ctrl+A o cmd+A y seleccionamos editar->Copiar aplanado (en inglés Copy Merged), es decir copia todas las capas visibles. Creamos una nueva capa, encima de todas las existentes y pegamos el contenido copiado. Vamos a tener una capa con una copia de la imagen procesada “aplanada”. Seleccionando esta capa, vamos a aplicar un filtro pasa altos de aproximadamente 4 píxeles que nos genera una imagen gris donde solo se aprecian contornos. En este punto, modificamos el modo de fusión de la capa (que es el desplegable de la parte superior de la ventana de capas) a modo “Luz suave” (en inglés soft light). Si apagamos y encendemos la capa podremos comprobar que al activar la capa, los contornos se resaltan, es decir la imagen se ve “mas enfocada”. Si consideramos que la queremos enfocar más podemos duplicar la capa con Ctrl+J o Cmd+J y la cantidad de enfoque se incremenará, pudiendo incluso bajar la opacidad de la capa para hallar un punto intermedio. Probad también de jugar con el 4 que hemos aplicado al filtro pasa altos.
Al principio de este post os comentaba que en función del tamaño de impresión, el enfoque deberá ser mayor o menor, ¿pero cuanto de mayor? pues la respuesta ya depende de cada uno, de como le gusten las impresiones. A mi personalmente, si imprimo a 40×50 suelo poner una capa y media (una y la segunda con un 50% de opacidad) o dos, si imprimo a tamaño A2 suelo poner entre dos y tres. Os recomiendo que experimentéis con esta técnica.
Esta técnica nos ofrece otra ventaja importante, y es que sólo aplica enfoque a las zonas que lo necesitan, o sea a los contornos y el resto de la imagen queda intacta. De este modo sabemos que no nos añade ruido, cosa que con otros métodos no podemos controlar.