¿Confías en ti para arreglar una avería?

¿Qué haces normalmente? ¿Sacas la caja de herramientas sin dudarlo mientras oyes una canción en tu cabeza? ¿O buscas el teléfono de un profesional cualificado que te evite complicaciones que te pueden causar?

Hemos querido conocer mejor cuánto de manitas hay en el español normal. Y hemos preguntado. La respuesta es. Que hay mucho manitas en España.

Algo más de la mitad (el 55%) respondía que prefiere remangarse y afrontar él mismo la intervención dice que es amañoso. El otro 45% solicita siempre la ayuda de un profesional.

Por supuesto, la cosa cambia si se trata de pintar una pared o de cambiar un enchufe roto. Hemos detectado un respeto enorme hacia todo aquello que conlleve un riesgo de accidente muy serio: mientras que tres de cada cuatro encuestados se atreve con el bricolaje, solo la mitad intentaría una reparación eléctrica, y un 38% tentaría a la fontanería.

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¿Y qué hay de la confianza en nuestra pareja?

Solo el 25% dejaría a su pareja –o compañero de piso- que arreglase una avería.

¿Por qué acuden a un profesional?

El 55%, porque desea un resultado de calidad en la reparación. El 46% alude a la tranquilidad, y el 28%, simplemente, porque no tiene tiempo.

¿Cuánto gastamos en reparaciones?

La media española dice que el 52% de los españoles gasta más de 100 euros al año en mantenimiento del hogar. Un 14% incluso desembolsa más de 250 euros anuales.

¿Dónde aprendemos cómo arreglar las cosas?

Muchos de vosotros tenéis una importante selección  de formación en materia manitas: papá y mamá. Para los que no tuvieron la suerte de contar con un padre manitas, Internet es la respuesta. Un 46% se inspira mirando vídeos de consejos en Internet, o leyendo blogs como el nuestro, que es el tuyo. En Internet hay muchos trucos. Para arreglar problemas del hogar.

En muchos casos por ejemplo, cuando te quedas sin llaves necesitas un Cerrajero en Madrid.

Ya que abrir una puerta no es tarea fácil. Busca un destornillador bueno, ya que los destornilladores vienen en una variedad de tamaños y formas. Asegúrese de que el destornillador no sea demasiado grande.

Utilice una llave Allen. Esta es considerada una de las mejores herramientas para abrir una puerta y es muy con en todas las ferreterías.

Utilice una hoja de afeitar de metal con la llave Allen.

Moldee un clip de metal para que quede en línea recta. Luego, doble un lazo pequeño que quepa fácilmente en el ojo de la cerradura. Es posible que necesite ajustar el lazo un par de veces antes de conseguir el tamaño adecuado.

Utilice distintos alfiler para abrir la cerradura. Use una lima de uñas para limar la punta afilada del alfiler. Esto impedirá que se haga daño mientras fuerza la cerradura que no abre.

Inserte el alfiler en el ojo de la cerradura hasta que escuche el desbloqueo de la misma.

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De una manera u otra, llamar a un profesional, es lo mejor que puedes hacer, te sacan de muchas y no son tan caros. Busca gente de confianza y que pueda llegar rápido, para que no estén mucho tiempo tirado en la calle o en descansillo de tu casa. Mientras ves las horas pasar y pasar sin sentido. Y te arrepientes de no tener las llaves o no fijaste más en las cosas.